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NEREA
MAZKIARAN - Etxarri Aranatz
Cientos
de personas arroparon ayer en Etxarri Aranatz a las familias de
Jesús Ulayar, vecino de la localidad, y Francisco Berlanga,
asesinados hace ahora 25 años por ETA, en el homenaje organizado
por la plataforma cívica Libertad Ya "para mostrarles
el cariño y apoyo que no les transmitimos en su día",
según los organizadores.
Entre
los asistentes estaban la mayoría de los miembros del Ejecutivo
foral, con Miguel Sanz a la cabeza, así como destacados
miembros de UPN como la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Bercina,
y el eurodiputado Javier Pomés, junto con representantes
políticos de otras fuerzas y personas anónimas,
muchos de ellas llegadas a Etxarri Aranatz en seis autobuses,
uno de ellos desde Barcelona con familiares de las víctimas
de Hipercor.
También se pudieron ver rostros conocidos, como el de Maite
Pagazaurtundua, hermana del jefe de la Policía Municipal
de Andoain, asesinado también por ETA en febrero del pasado
año, y los miembros de Basta Ya Gotzone Mora y el periodista
José Mª Calleja.
Los
actos comenzaron en el cementerio con un responso junto al nicho
en el que descansan los restos de Jesús Ulayar, durante
el que estuvieron presentes sus cuatro hijos y la viuda además
de la cuñada de Francisco Berlanga, que acudieron desde
Málaga.
Tras
colocar un ramo de flores y orar por el descanso de las almas
de estas dos víctimas de ETA, los presentes acudieron en
manifestación silenciosa y bajo la lluvia hasta la casa
de los Ulayar, donde tuvo lugar un homenaje.
En
este lugar se incorporó a la comitiva la viuda de Jesús
Ulayar, Rosa Mundiñano. El primero en tomar la palabra
fue Salvador Ulayar, el menor de los cuatro hijos. Después
de agradecer la asistencia a todos los presentes, se procedió
a quitar los contenedores de la basura que estaban colocados en
el lugar donde fue abatido, entre grandes aplausos. Fue entonces
cuando su hermana María Nieves tomó la palabra.
Muy
emocionada, recordó que en ese mismo lugar encontró
a su padre sobre un charco de sangre, añadiendo que "ahora
hemos debido retirar unos contenedores para reunirnos alrededor
de donde caíste, donde te mataron esos asesinos que todos
conocemos".
"Ya
ves de qué forma el Ayuntamiento de nuestro pueblo, al
que tanto serviste y quisiste, te tiene en cuenta, colocando sucias
basuras, pero seguro que no te sorprende, como tampoco las pintadas
en nuestra fachada", continuó.
También
señaló que era una sorpresa que después de
tanto años se haga justicia a su memoria y pidió
libertad, grito que fue secundado por los presentes entre aplausos.
El
siguiente en tomar la palabra fue José Ignacio Ulayar,
quien señaló que este homenaje era "para dignificar
el lugar en el que fue asesinado mi padre por Vicente Nazabal,
Juanito Nazabal, Jesús María Reparaz y Eugenio Ulayar
en 27 de enero de 1979". También indicó que
actos de este tipo "contribuyen a cicatrizar la herida de
tanto dolor gracias al cariño de toda Navarra y de la gente
que ha venido".
Miembros
del colectivo Libertad Ya colocaron una moqueta sobre la cual
se dispuso una mesa presidida por una ampliación del tarjetón
que la fundación Tomás Caballero envió a
todas las víctimas del terrorismo. Entre aplausos, se encendieron
25 velas, una por cada año transcurrido desde el atentado.
Asimismo,
el hijo mayor de Jesús Ulayar, del mismo nombre, colocó
una vara de mando como símbolo del servicio prestado por
su padre al Ayuntamiento de Etxarri Aranatz y la viuda de Francisco
Berlanga una gorra de Policía Nacional cedida por la Jefatura
Superior de Policía de Navarra.
A
continuación, numerosos presentes estamparon sus manos
pintadas de blanco sobre la fachada de los Ulayar, en la que poco
antes se habían tapado las inscripciones amenazantes con
pintura azul. Mientras tanto, por megafonía se nombró
a todas las víctimas de ETA en Navarra.
Los
actos continuaron en la plaza de la localidad, dónde María
Caballero, en nombre de Libertad Ya saludó a los presentes
y explicó el sentido del acto. En su intervención
deseó "que este acto contribuya a que el buen pueblo
de Etxarri Aranatz revoque un día el infame acuerdo de
quienes proclamaron hijo predilecto a los asesinos de Jesús
Ulayar".
Después
intervino Maite Pagazaurtundua, quien leyó un poema de
Xabier Lete titulado Aberriari (A la patria). Por su parte, el
periodista José María Calleja, se refirió
a las ventanas cerradas que dijo haber encontrado y al "ambiente
criminógeno que persiste", pero añadió
que "hoy hemos logrado crear un espacio de libertad".
Por
último, Jesús Ulayar agradeció en nombre
de las dos familias la asistencia a los actos. "Han sido
muchos años de calumnias, de difamaciones, de odio y de
soledad", recordó. Describió a su padre como
"un hombre que se sentía vasco, navarro y español
con naturalidad y convicción y que seguramente fue el motivo
por el que le mataron".
Explicó
que la figura de su padre como alcalde fue también objeto
de "los insultos" y que "de la basura literaria
a la sangre de Jesús Ulayar sólo había un
paso". También recordó "los homenajes
a los asesinos" y la constante colocación de los contenedores
de basura en el lugar en el que fue tiroteado por ETA.
Tras
estas intervenciones, interrumpidas por aplausos y gritos de libertad,
los asistentes se trasladaron a la iglesia parroquial, donde tuvo
lugar un funeral en memoria de Ulayar y Berlanga oficiado por
Javier Azpiroz, párroco de Elizondo y vicario de la zona.
Sin incidentes
La
tarde transcurrió lluviosa y sin incidentes, con gran presencia
policial, con numerosos efectivos de la Guardia Civil y en menor
medida de la Policía Foral.
Se
instalaron controles en los accesos. Tal y como habían
pedido varios vecinos de Etxarri Aranatz días antes, los
locales públicos permanecieron cerrados así como
muchas ventanas y puertas. También se pudieron ver ikurriñas
en balcones y otros lugares.
Publicado
en Diario de Noticias el 25/01/2003
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