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Después
de 25 años, la familia de Jesús Ulayar, asesinado
por ETA en Etxarri Aranatz, puede rendir un homenaje a la víctima
en su propio pueblo.
La familia de Jesús Ulayar, ex alcalde de Etxarri Aranatz
asesinado por ETA en 1979, recibirá hoy un homenaje impulsado
por el colectivo "Libertad Ya" para «desagraviarles»
y «reponer el buen nombre de su padre» tras años
en los que han visto cómo los condenados por el asesinato
eran nombrados hijos predilectos de la localidad navarra, «recibidos
como héroes» al salir de la cárcel o encargados
de lanzar el cohete en fiestas.
Salvador
Ulayar, el menor de los cuatro hijos de Jesús Ulayar Liciaga,
asesinado el 27 de enero de 1979 a los 54 años, vivía
ayer, en su doble condición de hijo de la víctima
y miembro del colectivo Libertad Ya una jornada intensa previa
al primer homenaje a su padre que tendrá lugar en su propio
pueblo. Los actos coinciden con el 25 aniversario de su asesinato
a manos de otro vecino de la localidad, excarcelado en 1996 tras
cumplir condena.
De
boca de Salvador salían, casi sin dar lugar a preguntas,
las reflexiones que le provoca el acto. «No sé cuantos
vendrán porque no soy como ellos, que van a lugares públicos
y privados para que cierren cuando se celebre el homenaje, pero
lo que está claro es que esto se ha acabado y que vamos
a poner una cuña de Libertad Ya en Etxarri Aranatz»,
apuntaba.
El
menor de los Ulayar Mundiñano reconocía también
que «algunos» ya le han advertido que faltarán
«por miedo a ser objetivo». «Les entiendo pero
no les comprendo porque así no avanzamos, aunque también
hay gente que va a venir y eso es digno de alabanza», añadía
24 horas antes de que el cementerio del pueblo en el que su familia
ha vivido desde el siglo XVII -«superamos con creces el
test de Arzalluz»- acoja un responso por su padre. El homenaje
se completará con otro acto cívico en el que participarán,
entre otros, Maige Pagazaurtundua y el escritor Antonio Muñoz
Molina, y con una misa en en honor a Ulayar y a Francisco Berlanga
Robles, víctima de ETA hace también 25 años.
Tras
hacerse público el homenaje, la casa de la familia ha aparecido
con carteles con la fotografía de Franco, y ex alcaldes
y ex concejales de Etxarri Aranatz por HB llegaron a pedir públicamente
que los bares y tiendas cierren sus puertas durante el acto. También
Batasuna emitió ayer un comunicado «denunciando»
el homenaje.
Años
de soledad
Jesús
Ulayar fue asesinado cuando llevaba cuatro años alejado
del Ayuntamiento de Etxarri Aranatz. Tenía 54 años,
estaba casado con Rosa Mundiñano Ezcutari, de 51, y tenía
cuatro hijos de entre 22 y 13 años. Trabajaba en ese momento
al frente de un negocio de funeraria. Ocupó el cargo de
alcalde entre 1969 y 1975, lo que llevó a muchos en el
pueblo a acusarle de «franquista y antivasco». Incluso
hubo quien le acusó soslayadamente de robar dinero de las
arcas públicas, lo que luego se demostró falso.
Estos agravios son los que trata de resarcir el homenaje convocado
para esta tarde. «Va a ser la conmemoración pública
de su recuerdo, su regeneración como extraordinaria persona
y administrador público de Etxarri Aranatz, asesinado a
raíz de las acusaciones , basadas en insidias y calumnias
que hacia su persona fueron proyectadas y todavía hay quien
se las cree», lo resumía José Ignacio Ulayar,
el segundo hijo del ex alcalde y que, como el resto de la familia,
ya no reside en el pueblo.
Pero
Libertad Ya también quiere rendir homenaje a la viuda y
a los hijos ,que han vivido «en soledad» gran parte
de estos años. Desde 1979 y hasta ahora, todas las corporaciones
de Etxarri Aranatz han tenido al frente a alcaldes nacionalistas
y en estos años se han sucedido los homenajes y ayudas
al autor material del asesinato de Ulayar y a otros presos de
ETA. Sólo esta legislatura, con un grupo independiente,
el Ayuntamiento ha admitido retirar los tres contenedores de basura
que ocupaban el lugar donde cayó muerto el ex alcalde.
«Es un paso mínimo, igual de puro maquillaje pero
al menos se ha dado», comentaba el hijo pequeño.
Confiesa
Salvador Ulayar que hace «unos pocos» años
no se hubiera creído que el acto convocado para hoy se
pudiera celebrar. «Estábamos atemorizados y jorobados
en casa pero hemos levantado la cabeza y aquí estamos.
Nos hacía sentirnos culpables de ser víctimas cuando
detuvieron al asesino de mi padre y cuando había otras
detenciones. Me quedaba solo en clase votando no a la huelga,
mi hermana tuvo que soportar miradas inquisitivas y acusadoras
y les hizo frente, junto a mi pupitre dejaron notas de 'ETA, más
metralleta'. Fue increíble».
Las
cosas se complicaron con la salida de la cárcel del autor
material de los disparos. Mientras la palabra de su familia fue
puesta en duda cuando reclamó un dinero que alguien había
enviado para sufragar los gastos del entierro, los autores del
atentado recibieron ayudas municipales, sus fotos se colgaron
del salón de plenos, se les nombró hijos adoptivos
y a la salida de la cárcel fueron «recibidos como
héroes». Las excarcelaciones se produjeron entre
1996 y 1998, lo que precipitó la salida de la familia.
«Yo había salido antes pero por circunstancias tuve
que pasar una temporada en Etxarri en 1996, cuando salió
de la cárcel y fue lo peor», recuerda Salvador, quien
25 años después, asegura tajante que el homenaje
de hoy «será el acto público más justo
que cualquier persona de Etxarri y la Barranca contemplará
en la vida».
EL
DIARIO VASCO, 24/1/2004
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