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La
Policía Foral se incautó de artefactos, petardos
y bengalas, que presentará como pruebas en la vista judicial
prevista para este martes en Pamplona. El material recogido fue
utilizado por un grupo de 60 jóvenes, que habían
participado en una manifestación, contra la veintena de
agentes que formaban parte del dispositivo de seguridad del Ayuntamiento.
Como cada último viernes de mes, en que el consistorio
de Olazagutía se reúne en sesión ordinaria,
un operativo policial acude a la localidad para garantizar el
desarrollo del pleno, en respuesta de una solicitud formulada
por la alcaldesa de la Candidatura Independiente Olazti (CIO),
Blanca Arza, al consejero de Interior, Javier Caballero. En esta
ocasión, Interior reforzó el operativo, compuesto
normalmente de ocho policías, tras conocer la convocatoria
realizada en la Barranca y Burunda para manifestarse en Olazagutía.
Los incidentes continuaron en el interior del Ayuntamiento con
un forcejeo entre dos vecinos y escoltas
Los
agentes recogieron artefactos fumígenos, petardos y bengalas
tras cargar durante hora y media contra los radicales
Minutos antes de las 20.00 horas, los manifestantes fueron caminando
hasta el círculo de seguridad, parapetados detrás
de una pancarta en la que rezaba el lema «CIO-PSOE. Faxistak».
El mensaje iba dirigido a los dos grupos municipales, la Candidatura
Independiente Olazti, con siete concejales, y al PSN, que tiene
dos.
Al
aproximarse, una lluvia de cohetes, botes de humo y bengalas cayó
sobre los agentes, que repelieron el ataque con una primera carga
de advertencia. El grupo utilizó lanzaderas -tipo tubos
de cartón- para perpetrar su acción, según
fuentes policiales, que expresaron la sorpresa que causó
entre el operativo la utilización de botes de humo. La
policía sospecha que los atacantes pudieron aprovechar
las cortinas de humo creadas para cambiar de posición sin
ser vistos. Los altercados en la calle se sucedieron por espacio
de hora y media, con los atacantes divididos en grupúsculos
tras ser disueltos con cargas de pelotas de goma.
Incidente
en el interior
Entretanto,
en el interior del Ayuntamiento se registraba un segundo incidente
entre dos asistentes al pleno y los escoltas de los concejales
socialistas Carlos Vesga y su mujer, Mari Carmen López.
Al parecer, una de estas personas del público pidió
a Vesga explicaciones por lo que estaba sucediendo en la calle.
El edil intentó acceder a la sala de plenos, haciendo caso
omiso a su interpelante. La mediación de un escolta a favor
de su protegido motivó un forcejeo entre miembros de la
seguridad de los corporativos y esos dos asistentes. La edil Mari
Carmen López salió a un balcón y profirió
un grito de «auxilio». Ocho agentes respondieron a
la llamada de socorro y acudieron en apoyo de los escoltas, enzarzados
en pleno forcejeo en el vestíbulo de acceso al salón
de plenos. La Policía Foral mantiene que atendió
a la llamada de socorro de la edil, «tras ser agredida».
El
PSN tenía previsto ayer por la tarde interponer una denuncia
judicial por «intento de agresión a un concejal»,
según declaró Mari Carmen López.
Los
agentes esgrimieron sus porras y redujeron a los dos vecinos,
identificados como Jesús María Lorea González
y Jesús María López Sarasola, que figuraron
en la lista de Herria Aurrera, próxima a Batasuna, anulada
por los tribunales para comparecer en las elecciones de mayo.
Los detenidos fueron puestos a disposición judicial, tras
prestar declaración en dependencias policiales, como acusados
de un delito de desorden público, desobediencia, resistencia
y atentado a la autoridad policial, por agredir a los agentes,
según la Policía Foral. Al igual que ambos, Eva
Andonegi, de Herria Aurrera, fue conducida a un extremo del salón
de plenos para ser identificada. Ante esta petición, Andonegi
expuso que carecía en ese momento de carnet de identidad
y que precisaba la asistencia de un abogado, según señaló
a este periódico. El altercado no impidió la celebración
del pleno. Al término, la mujer fue denunciada por negarse
a identificar, acusación que calificó de incierta.
Algunos corporativos abandonaron el Ayuntamiento bajo protección,
al ser increpados por un grupo de personas.
Diario
de Navarra 01/02/2004
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